En junio de 2026 El Chigrín decide unir la histórica sidrería de Buensuceso con el restaurante de General Narváez y concentrar el proyecto en una única sede.
Buensuceso pasa a formar parte de la historia de la marca, mientras General Narváez se convierte en la casa única de El Chigrín: menos dispersión, más foco y una estructura de cocina y sala con mayor recorrido.